Progreso involutivo, irónico.

   La sociedad actuhumanidad-involucion-672x372al ha heredado ciertos ideales de la ilustración y los ha llevado a la práctica – o al menos se ha intentado – así como la idea de progreso, nos volvemos locos por avanzar en tecnologías y comodidades pero lo cierto es que, cegados por la ambición, lo único en lo que progresamos es en la destrucción de nuestro planeta. También hemos heredado los derechos naturales y progresado en ellos, ahora solo necesitamos saber aplicarlos por igual sin distinciones, parece que nos resulta complicado, ¿no creéis?

   Afortunadamente, se ha dejado atrás la organización social por estamentos, aunque está claro que el poder y el dinero nunca han ido sueltos de la mano. La ilustración apostaba por la educación y el saber, qué irónico que nuestro gobierno nos la limite. Se ha establecido una separación de poderes. Vivimos en una democrácia y en un estado de capitalismo y consumismo inagotables. Los ideales ilustrados defendían la libertad en el comercio, ¿estarían a favor de los narcos de hoy en día?, ¿y del tráfico de armas?

   Hablemos de un asunto delicado, la mujer. La ilustración no defendía sus derechos, ni siquiera le proporcionaba los propios. Actualmente la mujer tiene derechos y es igual al hombre en muchos campos y aspectos pero hay otros en los que la mentalidad sobre su inferioridad frente al sexo opuesto no ha variado en grandes cantidades como por ejemplo en el ámbito laboral, ¿por qué mi compañero cobra más que yo si tenemos el mismo trabajo?

   Pasemos al ámbito familiar, parece que ya se ha normalizado la situación de que la mujer aporte dinero a casa y el hombre cumpla con ciertas tareas domésticas y contribuya equitativamente al cuidado de los niños. De ser así, ¿por qué la mujer se lleva la custodia de los hijos, la casa y una pensión?¿Por qué el hombre no se lleva nada, o una mínima parte?

   Las mujeres no pedimos más derechos que los hombres, no pedimos que nos silenciéis con un día al año en nuestro honor. Queremos derechos, la eliminación de distinciones innecesarias y sobretodo, la inferioridad de un sexo frente a otro, sea cual sea.

   Así debería ser la sociedad, sin distinciones, con una convivencia sana y unos derechos igualitarios, aunque ya los tengamos, no todos los interpretamos como se debe. No se debería educar en la defensa y la protección, sino en no atacar ni infravalorar al otro sexo, a otra etnia, a otro ser humano.

   Sigamos con otro asunto todavía más delicado, las religiones ¿Alguien las entiende? El único objetivo que tienen es el amor y la felicidad de la sociedad en convivencia y del individuo en sí mismo, sin embargo, las mayores masacres y guerras están impulsadas por el enfrentamiento de una ideología religiosa contra otra ¿En qué bíblia, Corán o Torá pone eso? Que alguien me lo muestre, por favor. Aprendamos a interpretar las cosas de un modo universal y neutro, hagámonos con la felicidad común y no la individual porque cuando tú solo seas feliz, ¿qué te quedará cuando los veas a todos llorar?

   Pensemos en como progresar de verdad, no en una progresión involutiva, intentémoslo.

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2 thoughts on “Progreso involutivo, irónico.

  1. El ensayo es muy interesante, la comparación de la sociedad actual con la Ilustración nos demuestra como nuestra sociedad camina hacia detrás. Las religiones, como bien dices, en la actualidad son un “problema” ya que nos encontramos con personas que matan en nombre de Dios.
    Las mujeres tenemos que seguir luchando por la igualdad entre sexos.
    Sigue creando!

  2. Estamos totalmente de acuerdo con todo lo que has expuesto respecto a la situación actual de la mujer, que en muchos casos sigue estando por debajo del hombre. En cuanto a lo dicho sobre que la ambición nos está llevando a la destrucción de nuestro planeta, es cierto que nos centramos mucho en la progresión tecnológica y nos olvidamos de lo realmente importante que es el planeta y todo los que vivimos en él. Has planteado ideas muy importantes que la gente debería tener más en cuenta para poder mejorar.

    María Gaspar y Patricia Vera

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